domingo, 8 de diciembre de 2013

Lennon después de Lennon

Hoy, 8 de diciembre, leerás en más de un sitio que hace 33 años que John Winston Lennon (1840-1980) murió por los disparos de un tal Mark David Chapman (1955) que, según se ha dicho, quería de ese modo alcanzar la fama.

Dice el periodista Carlos Polimeni:
«Chapman asesinó a Lennon pero no lo mató: cambió su estatus con la vida, apenas. Las canciones de su etapa con Los Beatles y la mayoría de sus canciones solistas siguen hablando en su nombre». (Polimeni, Carlos: «Lo que nunca se aclaró sobre el asesinato de John Lennon». Miradas al Sur. Año 3, número 134. 12/12/2010)
Tanto Polimeni, como Josu Lapresa en el Rolling Stone, recogen la idea de que el asesino solitario pudo actuar inducido por el FBI u otras agencias de inteligencia de Estados Unidos. Es un tema interesante, sin duda, pero no lo abordaremos ahora. (Lapresa, Josu: «Misterios del rock: ¿Ordenó la CIA el asesinato de Lennon?». Rolling Stone. Número 116. 07/08/2011)

Sostengo que Lennon fue un filósofo y un humanista, a su manera. No sólo porque componía e interpretaba canciones, y escribía y dibujaba, sino porque a través de su actividad artística y sus acciones públicas se involucraba e influía en la problemática socio-política más relevante de su época.

A la administración de Richard Nixon (1913-1994) le resultó un quebradero de cabeza contrarrestar el activismo del británico en contra de la guerra de Vietnam.

Para los fundamentalistas cristianos, y no olvidemos que Chapman era uno de ellos, Lennon era algo así como el anticristo. Hubo quema de discos y amenazas de muerte cuando en 1965 el de Liverpool dijo, medio en broma medio en serio, que en ese momento los Beatles eran más famosos que Jesús. Estaba convencido del declive del cristianismo y de que éste terminaría por desaparecer.
Finalmente, fueron las amenazas del Ku Klux Klan las que llevaron al grupo a cancelar la gira americana que estaba prevista.

A partir de 1970, una vez consumada la disolución del grupo, Paul McCartney (1942), George Harrison (1943-2001), Ringo Starr (1940) y el propio John Lennon, comenzarían una nueva carrera musical por separado, teniendo que competir con el recuerdo de The Beatles.

Con sus canciones, John Lennon, junto a Yoko Ono (1933), reivindicaron algunos de esos temas que políticos, religiosos, algunos filósofos y casi todos los medios de comunicación procuran que no lleguen a nuestros oídos. Te pongo varios ejemplos:
  • De 1970, es 'God', una canción donde más que decirnos en que dioses tendríamos que creer, lo que hace es enfrentarnos a una larga lista de aquellos en quienes él no cree, incluidos los Beatles, para concluir que sólo cree en sí mismo (y en Yoko), y que el sueño quedó atrás. Nos anunciaba su apuesta decidida a tomar partido por la realidad;
  • De ese mismo año es 'Working Class Hero' (1970) donde se reivindica al héroe de la clase obrera;
  • En 1971, con 'Power to the People' retoma el argumento de la lucha de clases donde viene a decir: «Un millón de trabajadores trabajando a cambio de nada. Mejor que les des lo que les pertenece. Vamos a derribarte cuando entremos en la ciudad»;
  • En septiembre de 1971 sale su álbum 'Imagine' que incluye la canción homónima, quizás la más conocida de la historia del pop. También es una de las más versionadas. En 'Imagine' se nos pide que imaginemos un mundo mejor, sin fronteras, sin guerras, sin hambre, sin propiedad, sin religión: «sin una razón por la que matar o por la que morir»;
  • Para las navidades de ese mismo año, John y Yoko lanzaron una campaña de publicidad en vallas donde se decía: «La guerra ha acabado (si así lo deseas)». Por un lado se promocionaba la canción 'Happy Xmas (War Is Over)', pero por otro se trataba de un alegato pacifista que ponía contra las cuerdas a la Casa Blanca que seguía empeñada en seguir la guerra en Vietnam;
  • Mientras que 'Woman is the Nigger of the World' (1972) es una protesta contra el papel tradicional e inferior de la mujer. En la inmensa mayoría de las culturas, «la mujer es la esclava de los esclavos», dice una de sus estrofas.
Dicen que a Lennon lo asesinaron por ser un cantante famoso. ¿No sería por decir esas cosas tan incómodas? La respuesta puede que la encuentres si te planteas que fue a él a quien dispararon. ¿Le hubiera ocurrido lo mismo de haberse limitado a cantar "canciones tontas de amor"?

El caso es que el 9 de octubre de 1980, coincidiendo con su cuarenta cumpleaños, Lennon volvía a lanzar un disco después de varios años dedicado en exclusiva a la vida en familia. Era '(Just Like) Starting Over)', como volver a empezar. Era sólo una (preciosa) canción de amor.

En la letra decía: «I know time flies so quickly».

Sólo dos meses después se oyeron cinco disparos junto a Central Park.

Lennon después de Lennon: las canciones del británico aún suenan a día de hoy, mientras que la balas del tejano ya no se escuchan, aunque, eso sí, sirvieron para que un idiota tuviera su entrada en la Wikipedia.

El tiempo pasa volando.

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